Plumita cuida cada conversación.
Quién responde, cuánto espera y qué pasó antes: el equipo lo ve sin salir del caso.
Te escriben por WhatsApp a toda hora: un bot atiende lo de siempre —horario, precios, pedidos—, pasa a tu gente lo que necesita una persona y te muestra cuánto lleva esperando cada cliente.
El bot registra la solicitud con lo que tu consultorio o taller necesita —nombre, motivo, día y horario preferido— y la deja en la Bandeja con su cronómetro para que una persona confirme.
Reparto por área y habilidad, auxiliares con topes, cronómetros hh:mm:ss y un supervisor que ve el reparto por dentro, no solo el resultado.



En un negocio pequeño
El WhatsApp del negocio vive en el celular de alguien. Cuando esa persona sale a almorzar, el cliente espera; cuando renuncia, se va con los chats.
Un pedido de las 9 de la noche se contesta a las 10 de la mañana, si alguien lo ve. No hay reloj, no hay orden, no hay quién.
La cotización quedó en un chat, el reclamo en otro. Al mes siguiente no hay cómo saber qué se vendió ni qué se perdió.
En un call center o un BPO
Un caso de crédito cae en quien menos tiene, aunque no sepa de crédito. El que sí sabe está lleno y nadie lo ve.
Almuerzo, baño, capacitación: sin topes ni avisos, la ocupación se mide a ojo y la gente se quema o se esconde.
Ve un número de cola, no por qué el caso sigue sin asignar ni desde hace cuánto. Cuando interviene, ya es tarde.
Todo esto tiene el mismo arreglo: un reloj en cada chat y alguien que responde por él. Así funciona ↓
El bot, tu gente, las áreas, la historia y los números trabajan sobre el mismo caso. El cliente no tiene que empezar de nuevo y tu equipo no tiene que saltar entre herramientas.
No son adornos. Aparecen donde ayudan a entender qué hace cada módulo, cómo se usa y qué debe mirar tu equipo.
Quién responde, cuánto espera y qué pasó antes: el equipo lo ve sin salir del caso.
Conversaciones, primera respuesta, casos resueltos y elecciones del bot, con contexto para saber qué significa cada dato.
Uno enlaza WhatsApp y sus proveedores; el otro organiza las preguntas del bot y el paso a una persona.
Los datos de la persona y sus conversaciones permanecen juntos para que no tenga que empezar de nuevo.
Por el WhatsApp oficial de tu negocio, a cualquier hora. Cada número nuevo queda guardado como cliente.
Horario y festivos, precios del catálogo, pedidos, solicitudes de cita y formularios. Fuera de horario lo dice y deja tomado el pedido o la solicitud.
Lo que necesita a alguien se reparte por área y por habilidad a quien esté en línea, y arranca el cronómetro de espera.
Con motivo de cierre, notas y la historia del caso. Si el cliente no vuelve a escribir, el caso se cierra solo a las 24 horas.
Cada empresa enciende solo lo que necesita. Al negocio pequeño no le mostramos perillas de call center; al call center no le quitamos ninguna.

Ferreterías, tiendas, consultorios, talleres, restaurantes: de una a cinco personas contestando.

Equipos por turnos, colas por área y habilidad, supervisión y auxiliares.
Cada función vive en un módulo y solo en uno: se configura en Control, se trabaja en la Bandeja, se mira en «En vivo» y se suma en Analítica. Al negocio pequeño no le mostramos perillas de call center.
Tu empresa, las personas y sus cargos, horarios y festivos, tiempos de espera, motivos de cierre, el flujo del bot con su simulador, el catálogo y las conexiones. Nada disperso por las pantallas.
Activos, pendientes y cerrados; cada uno con la espera en mm:ss y un color que dice si vas bien. Notas, respuestas rápidas, plantillas, ficha del cliente e historia del caso.
El equipo con su estado y su tiempo en hh:mm:ss, los auxiliares con tope, y cada caso sin asignar con el porqué escrito por el repartidor.
Conversaciones, primera respuesta, resueltas, pedidos y su valor, solicitudes registradas y las opciones más elegidas del bot. Sin relojes: los relojes viven en «En vivo».
Sin letra pequeña. Lo mismo que dice el contrato, dicho aquí.
Cada empresa está aislada en cada lectura y escritura: sus chats, sus contactos, sus catálogos. Está probado en cada versión que publicamos, no prometido.
Administrador, supervisor y asesor ven solo lo que su cargo permite. Mirar un chat ajeno no se anuncia; intervenir sí, y queda auditado.
Usamos la API oficial de WhatsApp Business de Meta. Los mensajes van por el canal de Meta, con su cobro por conversación aparte.
Tu empresa es responsable de los datos de sus clientes y OrquestaCX es el encargado: confidencialidad, devolución y borrado al terminar, aviso de incidentes.
Empieza hoy con una persona que te responde. Si operas un call center o un BPO, hablamos y armamos la propuesta adecuada.
Ya recibimos tu mensaje. Te contestamos en horario.